• Precio:
    Papas Bravas: $3500 | Shop Celta: $2300
  • Formas de Pago:
    Contado y tarjetas bancarias
  • Local:
    Reciclo Bar
  • Sitio web:

Ir a Reciclo Bar es toda una experiencia, por si sola. Ubicado en el corazón del carrete penquista, resulta una gran alternativa frente a tres casos: querer solamente escuchar buena música, comida y bebida en compañía de amigos; hacer la previa antes de salir a bailar o, finalmente, para el denominado bajón.

Si a esto le sumamos su atractiva decoración, tenemos como resultado el complemento perfecto entre un lugar ameno, una atención personalizada y amable; cosa que cuesta encontrar en estos días y unos ricos platos y tragos.

 

En esta oportunidad, Picadas Conce fue invitada a conocer las papas bravas. Una combinación perfecta entre lo gourmet y lo barato de su precio. Por solamente 3500 pesos, logras obtener un plato de primera línea. Pero no se trata solamente de las clásicas papas fritas con una salsa. No, para nada. Esto es una experiencia, desde que entras, te sientas, disfrutas y pagas. Las papas bravas son un plato excepcional, cortadas en rodajas, con la cáscara original del producto. Es una especie de papas cocidas, en una primera instancia, pero luego doradas levemente. Razón por la cual, aunque visualmente el plato aparente solamente satisfacer a dos comensales, no se confunda. Dependiendo de la cantidad de hambre, perfectamente podrían comer cuatro personas. El sabor, cautivante. Una salsa blanca, acompañada de un leve picor; muy leve para los que no son tan amantes del picante, añadido a un rico y fresco cilantro. Añadir otro tipo de aderezo, sería un crimen. Por si solas, estas papas cumplen con el objetivo: satisfacer al cliente. Sin ser pretensiosas, las papas bravas de Reciblobar, son una maravilla. Suaves, abundantes y con una sensación al paladar, que pocas veces se puede encontrar en Concepción.

 

El brevaje ideal para acompañarlas: micheladas o cervezas. Ambas pertenecientes a la cerveza artesanal Celta. Es que ese es el otro valor agregado de esta propuesta: su fuerte son las cervezas artesanales, tanto de nivel regional, como de otras ciudades de Chile. En versión ambar y golden; esta cerveza es el acompañamiento ideal para este plato. En formatos de shop de 500cc y 250cc, resulta muy suave. No logra ser un estorbo para la comida. Al contrario. Tanto como michelada y como shop, cumple su objetivo a cabalidad. Es más, es tan sabrosa que hasta podrías pedir otra adicional, para disfrutarla aún más.

 

Como un excelente valor agregado y como gentileza de la casa, se agradece el pequeño vaso en greda que te regalan en Reciclo Bar, el que contiene un consumé. Ideal para resguardar el estómago, luego de comer o antes de una noche destructiva de alcohol. Bravo. Cumple no solamente para cerrar de manera natural y espectacular la experiencia, sino que además, es un regalo que corre por parte de Reciclo Bar.

 

No hay un momento de aburrimiento en este bar: la decoración es abundante, pero sin ser sobrecargada. El solo hecho de sentarse o incluso, recorrer el local, te encontrarás con mil y un detalles, todos fríamente calculados. Desde mensajes escritos en la pared, hasta VHS decorando las mesas. También los particulares servilleteros: unidos por dos cassettes. Condorito, personaje ilustre de la cultura pop chilena, se hace presente: en forma de papel mural. Esto, por solamente nombrar algunas. Destaca el colorido y llamativo mural que se encuentra a la fachada de Reciclobar. Un acierto, ya que con sus colores fluor y una correcta y atinada luz, logra resaltar frente a tanta discoteque, típica del sector.

 

En una palabra: un imperdible, que además brinda colaciones a 2500 de lunes a viernes y que su horario de cierre depende de la afluencia de público. Música indicada para no gritarle a tu acompañante, es otro de sus valores agregados. Y, por si fuera poco, la cuenta te la llevan en la caja de un retro VHS, cubierto con nuestro tan propio Condorito.

 

 

Caupolicán 1745, Concepción.