Nuestros amigos de Jarana Restobar nos invitaron a probar una de sus creaciones, la que a su vez es uno de sus productos estrellas, dado al éxito que ha causado entre sus parroquianos. Les hablamos ni más ni menos que de “La Wea Buena”.

La Wea Buena, viene en dos formatos, uno para dos personas que cuesta $3000 y otro más grande que pueden disfrutar hasta 4 personas y que cuesta $5500, este delicioso  invento especial para el picoteo, consiste en un plato de papas fritas cubierto con una exquisita salsa blanca de champiñones, crema, y pollo. Las papas fritas son caseras, por lo que se sienten frescas al comerlas, además las preparan al punto preciso en el que deben estar, ni muy blancas ni quemadas, sino en el punto intermedio, blandas y crujientes como deben ser. La salsa que las cubre, realmente es una maravilla, su mezcla de sabores realmente es un espectáculo para el paladar, muy sabrosa, la mezcla de la crema y los champiñones da una suave textura y sabor, que combina muy bien con los trozos de pollo. Además les comentamos que la salsa es espesa lo que es muy bueno para la contundencia general del plato, lo que hace que los comensales queden satisfechos y contentos al concluir con tal maravilla. Pero aclaramos que es espesa en su justa medida, especial para untar las papas fritas que tiene debajo, y así poder combinar todos los exquisitos sabores.

Además el plato lo sirven con un pequeño pote con una salsa de ají condimentada, esta salsa está compuesta esencialmente por merkén, que con su ahumado característico mezclada con un toque ácido de limón crea una salsa picante realmente deliciosa. La probamos encima de la salsa y combina muy bien con sus sabores, especial para aquellos que les gustan las comidas un poco más picantes.

Para acompañar tan deliciosa comida nos sirvieron un pitcher de cerveza Toten Ambar que tiene un valor de $3900. Es una cerveza artesanal bastante buena, la cual nos sorprendió por su suavidad y sabor, muy recomendable para acompañar cualquier comida, además los dueños del local nos comentan que son el único local el cual sirven todas las variedades de Toten, incluso la Toten caminante de 9º.

Con respecto al local, les comentamos que es muy limpio, y eso uno lo puede ver desde el momento que uno llega, se nota que se preocupan de todo con solo mirar los detalles de su decoración. El ambiento es tranquilo y con buena música para pasar un buen momento con los amigos.

Por último solo nos queda invitarlos a que vayan a probar esta deliciosa creación del Jarana Restobar, no se arrepentirán y quedaran con ganas de volver otra vez.

Jarana Restobar queda ubicada en Paicaví 463, entre O’higgins y Barros Arana.